Reimaginando el ecosistema EdTech: Hacia el aprendizaje efectivo

Una de las consecuencias más palpables que podemos ver en el sector educativo después de la pandemia de COVID-19 es el crecimiento exponencial de empresas y tecnologías para mejorar la educación. Pero no todo lo que brilla es oro. Durante la década anterior ya se hacía la promesa de que la tecnología en las aulas, en un modelo uno-a-uno, haría que la educación diera un gran salto en calidad, democratización y equidad. Después de millones invertidos por países y entidades en todo el mundo, se ha visto muy poco avance, y en algunos casos incluso se han comprobado consecuencias dañinas (Furenes, M. I., Kucirkova, N., & Bus, A. G., 2021).

Por otro lado, durante la pandemia de COVID-19, Human Rights Watch reveló que las consecuencias de soluciones EdTech respaldadas por 49 gobiernos durante este periodo provocó importantes violaciones de los derechos de los niños. Impulsar el aprendizaje en línea a toda costa no solo fue desmoralizador para los maestros y maestras, sino que también promovió directamente malas prácticas docentes en las escuelas estadounidenses.

Asimismo, en un reciente artículo del World Economic Forum (Kucirkova, N., 2022) se identifican las prácticas comerciales de las empresas EdTech que están yendo en contra de una aproximación que realmente ayude a mejorar la educación y no solo sus cuentas de resultados.

Lo cierto es que, si las soluciones EdTech desean cumplir sus promesas de democratización, equidad y calidad educativa, debe haber un cambio de cultura en todos los grupos de interés, identificando los productos y servicios que realmente sean educativos.

Por un lado, los nuevos modelos EdTech deben promover la cooperación público-privada pero exigiendo una documentación transparente de las políticas de privacidad. La evidencia de investigación independiente debe impulsar las formas en que las soluciones EdTech se desarrollan, evalúan y amplían. La realización de esta visión requiere la acción colectiva de la comunidad educativa, en conjunto con los inversores y los investigadores, que también pueden desempeñar un papel importante.

Para ello, estas actividades deberían basarse en las décadas de trabajo de las ciencias del aprendizaje, que han examinado cómo aprendemos mejor las personas.

Solo las aplicaciones diseñadas para promover el aprendizaje activo, comprometido, significativo y socialmente interactivo (cuatro “pilares” del aprendizaje) dentro del contexto de un objetivo de aprendizaje respaldado, son las que deberían considerarse realmente educativas (Hirsh-Pasek, K. et al., 2015).

En este sentido, algunas recomendaciones para el diseño de dichas aplicaciones, basadas en evidencia sobre los problemas heredados que se han visto durante la pandemia, son los siguientes:

  1. Dar cuenta de los contextos diversos (y no uniformes), de dónde y cómo aprenden los estudiantes.
  2. Centrarse en el apoyo a los hábitos y tradiciones que están profundamente arraigados en cada comunidad educativa.
  3. Asegurarse de que la carga de la responsabilidad no recaiga injustamente sobre las familias o las escuelas, de forma individual.
  4. Los inversores deben exigir pruebas de la efectividad y el impacto de las soluciones EdTech antes de la inversión, y evaluar no solo los efectos inmediatos sino también el impacto a largo plazo de las intervenciones de EdTech en la comunidad educativa.
  5. Los investigadores deben participar en investigaciones colaborativas para promover la práctica basada en evidencia, en el diseño y la pedagogía de las soluciones EdTech, al mismo tiempo que apoyan a las escuelas y familias para decidir qué productos y servicios usar y cómo, para obtener beneficios óptimos.
  6. Las entidades educativas deben apoyar la capacitación del personal y la participación de la comunidad en el uso y la comprensión de las soluciones EdTech, y exigir evidencia de los efectos de aprendizaje y el cumplimiento de las regulaciones de los derechos de los niños, antes de adoptar una nueva tecnología o plataforma.

Referencias:

Hirsh-Pasek, K. et al. (2015) ‘Putting Education in “Educational” Apps: Lessons From the Science of Learning’, Psychological Science in the Public Interest, 16(1), pp. 3–34. https://doi.org/10.1177/1529100615569721

Furenes, M. I., Kucirkova, N., & Bus, A. G. (2021). A comparison of children’s reading on paper versus screen: A meta-analysis. Review of Educational Research. Prepublished March 9, 2021. https://doi.org/10.3102/0034654321998074

Kucirkova, N. (2022). Opinion: EdTech has not lived up to its promises — here’s how to turn that around. The World Economic Forum.

https://www.weforum.org/agenda/2022/07/edtech-has-not-lived-up-to-its-promises-heres-how-to-turn-that-around/

Si quieres estar informado sobre nuestras más recientes publicaciones, no olvides suscribirte a nuestra newsletter.

 


El Instituto Escalae para la Calidad de la Enseñanza-Aprendizaje, es una institución privada internacional comprometida con la investigación y desarrollo de soluciones para garantizar la innovación pedagógica sostenible y la transformación educativa positiva.
Dedicamos nuestros esfuerzos, desde el 2005, a desarrollar herramientas tecnológicas, procesos de trabajo y material específico para garantizar la mejora continua de los procesos pedagógicos y organizativos, además de acompañar a las entidades educativas en su transformación y a los docentes en su desarrollo profesional, de forma positiva.
Conoce más sobre el Instituto Escalae y nuestras investigaciones. ¿Estás interesado en nuestras soluciones educativas? Contacta con nosotros: info@escalae.org